Un grupo de madres de estudiantes víctimas de feminicidio o desaparición forzada en la UNAM colocó un altar en el Jardín de Memoria, ubicado detrás del Edificio 2 del Instituto de Ingeniería, el mismo lugar donde fue asesinada Lesvy Osorio. Esta acción busca mantener viva la memoria de sus hijas y exigir a las autoridades justicia y mayor seguridad para todas las estudiantes del país.
Las madres manifestaron su preocupación por la impunidad que rodea varios de estos casos, muchos de los cuales aún permanecen sin esclarecer por parte de las autoridades capitalinas. Durante la jornada, también estuvieron presentes madres buscadoras de personas desaparecidas en la zona del Ajusco, quienes apoyaron la causa para visibilizar la problemática que enfrentan mujeres jóvenes dentro y fuera del campus universitario.
Este tipo de manifestaciones se enmarcan en un contexto en el que el gobierno federal ha propuesto crear un registro nacional para identificar a menores afectados por feminicidio. Además, recientemente el Senado aprobó una reforma constitucional que busca garantizar una Ley General en materia de feminicidio, con el objetivo de fortalecer el combate a estos delitos.
El memorial instalado no solo busca honrar la memoria de las jóvenes víctimas, sino también llamar la atención sobre la necesidad urgente de implementar medidas efectivas que garanticen la seguridad dentro de las universidades y espacios públicos para todas las mujeres.

