FEMSA confirmó que su cadena OXXO continuará creciendo en México con la apertura de entre 900 y 1,100 nuevas tiendas al año, sin embargo, la empresa ahora apunta a un modelo más selectivo que privilegia la rentabilidad y eficiencia sobre la mera expansión.

Durante su conferencia con inversionistas del primer trimestre, FEMSA anunció que, además de seguir inaugurando sucursales, inició un proceso de cierre de tiendas con bajo rendimiento. Este ajuste se debe a los cambios en los hábitos de consumo postpandemia y la necesidad de optimizar la red comercial para mejorar sus márgenes operativos.

En contraste con expansiones previas enfocadas solo en crecimiento numérico, la compañía evaluará cuáles puntos de venta “probablemente no deberían existir” debido a su baja productividad o eficiencia. De esta manera, se espera que el crecimiento neto de tiendas en 2026 sea menor al considerar los cierres y la no renovación de ciertos contratos de arrendamiento.

Parte de la estrategia incluye el impulso a un formato estratégico conocido como “OXXO Nicho”, tiendas ubicadas en plazas específicas como oficinas, parques industriales y edificios residenciales o corporativos. Aunque estas unidades suelen tener ventas promedio menores por restricciones en ventas de alcohol y tabaco, presentan retornos superiores y costos operativos más bajos. Hoy, cerca del 25% de las nuevas aperturas corresponden a este formato, frente a un 10% anteriormente.

El director general de FEMSA destacó que la poda actual de tiendas no se había realizado con tanta profundidad desde la etapa de recuperación tras la pandemia. Muchos puntos de venta que cerrarán aún generan ventas superiores a nuevas sucursales, pero ya no cumplen con los estándares de retorno sobre inversión y eficiencia que la empresa ahora exige.

Este cambio refleja la transición de OXXO de una estrategia centrada en crecimiento acelerado a un enfoque que privilegia la calidad y rentabilidad de su red, adaptándose a las condiciones económicas y nuevas dinámicas de consumo en México.