El Fondo Mexicano del Petróleo (FMP) no ha incrementado su reserva de ahorro de largo plazo desde 2017, año en que se registraron ingresos excedentes que permitieron constituirla inicialmente. Desde entonces, los ingresos petroleros no han superado los niveles previstos en la legislación para destinar recursos adicionales a este fondo, explicó Laura Isabel Jaramillo Cotardo, integrante de la Unidad de Administración Financiera de los Contratos del FMP.

De acuerdo con la Ley del Fondo Mexicano del Petróleo, tras cubrir transferencias obligatorias a la Tesorería de la Federación y otros fondos públicos, los excedentes de ingresos petroleros pueden canalizarse a esta reserva cuando se superan ciertos umbrales, equivalentes a 4.7% del Producto Interno Bruto (PIB). Sin embargo, estos niveles no se han alcanzado en los últimos años, incluso en 2022, cuando el aumento en los precios internacionales del petróleo no fue suficiente para generar nuevas aportaciones relevantes.

Actualmente, los recursos acumulados desde 2017 permanecen invertidos bajo una estrategia conservadora, similar a la utilizada para las reservas internacionales, con predominio de bonos del Tesoro de Estados Unidos, afirmó Jaramillo.

El Fondo continúa recibiendo ingresos por la exploración y extracción de hidrocarburos, tanto de Petróleos Mexicanos (Pemex) como de contratos vigentes derivados de la reforma energética. Desde 2015, el FMP ha obtenido en promedio cerca de 87 mil millones de pesos trimestrales en derechos petroleros, además de un aporte anual aproximado de 25 mil millones de pesos provenientes de contratos que actualmente suman 108, tras la devolución de algunas áreas al Estado por razones económicas.

Además, a partir de 2025 entró en vigor un nuevo régimen fiscal denominado Derecho Petrolero para el Bienestar, que reemplaza diferentes impuestos que pagaba Pemex. Este nuevo esquema establece una tasa del 30% para el petróleo, condensados y gas asociado, y una tasa de 11.63% para el gas no asociado, con ajustes basados en las fluctuaciones internacionales de los precios. Anteriormente, Pemex enfrentaba cargas fiscales que superaban el 70% de sus ingresos petroleros, aunque estas han sido modificadas con el tiempo.