El Gobierno de Jalisco otorgó apoyos económicos a 103 estancias infantiles públicas y privadas, en un esfuerzo por dignificar estos espacios y garantizar mejores condiciones para el cuidado y desarrollo de niñas y niños menores de seis años. La iniciativa, enmarcada en el programa Yo Jalisco, Apoyo a Estancias Infantiles, busca facilitar que madres y padres trabajadores cuenten con un lugar seguro y adecuado donde sus hijos puedan recibir atención integral mientras ellos laboran.
Para este programa se asignaron 45 millones de pesos, que se distribuyeron tras una convocatoria abierta realizada por la Secretaría del Sistema de Asistencia Social (SSAS). En total, se evaluaron 231 proyectos, de los cuales 158 fueron presentados formalmente y 103 recibieron dictamen favorable. Entre las propuestas aprobadas se incluyen 15 procedentes de Centros de Asistencia Infantil Comunitarios (CAIC).
Los recursos están dirigidos principalmente a mejorar la infraestructura física de las estancias y a equiparlas con materiales y herramientas necesarias para la atención infantil. Este fortalecimiento busca potenciar no solo la seguridad sino también el desarrollo integral de los niños y niñas beneficiarios.
Además de la asignación de fondos, el programa incorporó capacitación para 220 personas involucradas en la elaboración de proyectos, con la intención de mejorar la calidad de gestión y operación de los espacios infantiles.
Maye Villa de Lemus, en representación del gobernador Pablo Lemus Navarro, destacó que la inversión se traducirá en mejores cuidados y formación educativa, asegurando espacios más funcionales y adecuados para la infancia del estado. Subrayó que esta política pública refleja la convicción gubernamental de consolidar un mejor Jalisco a través de la profesionalización y dignificación de los servicios en estancias infantiles.
Por su parte, Andrea Blanco Calderón, Coordinadora General Estratégica de Desarrollo Social, remarcó la importancia del cuidado temprano en estos centros. Explicó que el apoyo busca garantizar un entorno que favorezca el neurodesarrollo y el bienestar integral de los niños, elementos clave para su formación durante la primera infancia.

