El gobierno federal dejó sin efecto el decreto que clasificaba a Loreto como puerto de altura y cabotaje, tras una reunión pública con la participación de autoridades federales, estatales y municipales, así como representantes de la sociedad civil. Esta decisión se tomó después de diversas manifestaciones ciudadanas en defensa del Parque Nacional Bahía de Loreto, donde la población expresó su rechazo a la ampliación portuaria.

El gobernador de Baja California Sur, Víctor Manuel Castro Cosío, informó que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo atendió las inquietudes del municipio y ordenó la abrogación del decreto. Solo resta la publicación oficial en el Diario Oficial de la Federación para que la medida tenga validez jurídica. En el encuentro, el mandatario estatal reconoció la respuesta del gobierno federal y destacó la importancia de la participación ciudadana en la resolución final.

Durante la sesión pública, los habitantes de Loreto expusieron preocupaciones adicionales relacionadas con la conservación del ecosistema marino. Entre los puntos principales se solicitó impedir la entrada de embarcaciones que pudieran dañar el entorno natural, especialmente cruceros turísticos y barcos camaroneros. También pidieron una revisión al plan de manejo del Parque Nacional Bahía de Loreto para garantizar su preservación.

Las autoridades federales se comprometieron a mantener las mesas de diálogo con la comunidad para evaluar alternativas de desarrollo sustentable que equilibren la actividad económica y la protección ambiental en la región. Este proceso busca asegurar beneficios sociales y económicos sin comprometer los recursos naturales que caracterizan a Loreto.