A partir de junio de 2026, los pensionados del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) bajo el régimen Ley 73 recibirán un aumento en su pensión mínima, que se ubicará en $10,636.54 pesos mensuales. Este ajuste responde a la reciente actualización del salario mínimo y a la inflación, buscando preservar el poder adquisitivo de los adultos mayores.

Además del incremento automático, el IMSS recuerda que los pensionados que hayan empezado a cotizar antes de julio de 1997 pueden acceder a un beneficio adicional por medio de las asignaciones familiares. Este mecanismo permite sumar porcentajes extras al pago base en función del número y situación de cónyuges e hijos registrados como dependientes económicos.

Los pensionados tienen derecho a un aumento del 15% para el cónyuge y un 10% adicional por cada hijo que estudio hasta los 25 años, siempre que no estén cotizando por cuenta propia. En casos con múltiples dependientes o con hijos con discapacidad, el incremento puede alcanzar hasta un 45% del monto base. Para recibir estos beneficios, es indispensable actualizar y comprobar los datos de los familiares en la Unidad de Medicina Familiar o a través de la plataforma digital del IMSS.

El instituto enfatiza la importancia de mantener actualizados los comprobantes de estudios y demás documentos, especialmente para hijos mayores de 16 años, ya que la ausencia de esta información implica la suspensión inmediata del porcentaje adicional. Por ello, se recomienda a los pensionados verificar su expediente durante finales de mayo para asegurar que el pago del mes de junio incluya todos los incrementos correspondientes.

Este ajuste se basa en criterios recientes de la Suprema Corte de Justicia que exigen que la actualización anual de pensiones refleje fielmente la variación del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), evitando que los pagos queden rezagados frente al aumento en los costos de vida, como medicinas y alimentos.