Claudia Sheinbaum aseguró que la transformación en México sigue adelante y pertenece plenamente al pueblo, negando que ninguna persona deshonesta pueda aprovecharse de este proceso. En un evento en Yucatán, la presidenta subrayó que ni gobiernos extranjeros ni corruptos anteriores podrán detener el avance de esta transformación social y política.

La mandataria inauguró un nuevo campus de la Universidad Rosario Castellanos, una institución que representa la expansión del derecho a la educación, especialmente para quienes antes veían su acceso como un privilegio reservado a pocos. Sheinbaum recordó sus años de lucha estudiantil contra los gobiernos neoliberales que limitaban el acceso a la educación gratuita y afirmó que hoy su gobierno amplía la cobertura educativa con nuevos planteles universitarios.

Además, destacó otras acciones de su administración como la expansión de servicios de salud, el impulso a becas estudiantiles y la construcción del Tren Maya, todas parte de un conjunto de medidas para garantizar derechos sociales. Explicó que estas acciones son posibles porque su gobierno mantiene una administración transparente y sin corrupción, a diferencia de sus predecesores que desviaron recursos públicos.

La presidenta enfatizó que el poder lo recibe del pueblo y que jamás lo traicionará, advirtiendo sobre la necesidad de cuidar los derechos ya conquistados para evitar retrocesos. En ese contexto, resaltó la importancia de la conciencia social para preservar los avances logrados.

En la misma ceremonia, el gobernador local solicitó apoyo federal para enfrentar problemas de agua, movilidad y seguridad en la zona metropolitana de Mérida. Señaló que el crecimiento urbano ha generado presión sobre el suministro de agua y saturación vial. Mencionó la intención de pedir un crédito para mejorar infraestructura hidráulica y vial, propuesta que Sheinbaum respaldó asegurando su apoyo para atender estas necesidades.