El reciente reporte de empleo en Estados Unidos reveló una generación de puestos laborales no agrícolas superior a lo esperado, lo que alimentó la percepción de que la Reserva Federal ajustará su tasa de interés al alza para controlar la inflación. Este dato reforzó la expectativa de un endurecimiento monetario que afectó negativamente a las bolsas de valores y fortaleció al dólar frente al peso mexicano.
Según el Buró de Estadísticas Laborales, en mayo se crearon cientos de miles de empleos, superando con creces las estimaciones de los analistas. Este dinamismo laboral llevó a que la probabilidad de que la tasa de referencia de la Fed termine el año en niveles más altos creciera significativamente, situándose en un porcentaje por encima del 70%, desde poco más de la mitad apenas un día antes.
En reacción, los índices bursátiles estadounidenses sufrieron caídas pronunciadas, con el Nasdaq retrocediendo más de cuatro puntos porcentuales, seguido por descensos significativos en el S&P 500 y el Dow Jones. Las acciones del sector tecnológico fueron las más afectadas, con desplomes que superaron el 20% en algunas empresas especializadas en tecnología y semiconductores.
Adicionalmente, el bono del Tesoro a 10 años aumentó su rendimiento, reflejando la mayor aversión al riesgo y las expectativas de una política monetaria más restrictiva. Expertos señalaron que el fuerte informe de empleo elimina prácticamente cualquier expectativa de recortes en las tasas debido a la fortaleza del mercado laboral.
Sin embargo, el análisis por sectores mostró que el crecimiento del empleo no se distribuyó de manera homogénea. Sectores como hotelería, entretenimiento, salud y gobierno local explicaron la totalidad del aumento neto en el empleo, mientras que áreas clave como construcción, manufactura, comercio y servicios permanecieron estancadas, lo que podría indicar desafíos estructurales dentro de la economía.

