La ratificación de que el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) seguirá vigente solo hasta el 2036, sin ampliar su plazo hasta 2042 como se había contemplado, transcurrió sin impacto visible en los mercados financieros ni en el tipo de cambio peso-dólar. Expertos y analistas habían anticipado este escenario, por lo que no se generó volatilidad al conocerse la postura oficial de Estados Unidos.

Esta estabilidad se confirmó el día en que representantes de los tres países se reunieron para abordar el futuro del acuerdo comercial. Durante el encuentro, en el que participaron el secretario de Economía de México, el representante comercial estadounidense y el ministro canadiense encargado del comercio, no se presentaron movimientos relevantes ni en la bolsa ni en la paridad cambiaria.

El organismo México ¿Cómo Vamos? detalló que una de las novedades más importantes es la introducción de revisiones anuales al tratado, una medida que responde a la creciente integración productiva en la región, especialmente en sectores clave como el agroalimentario. México, en particular, es un socio fundamental para Estados Unidos en este rubro, tanto en exportaciones como en importaciones de productos del campo.

De cara a las futuras negociaciones, México buscará mantener sin cambios las reglas de origen para proteger las cadenas de suministro y reducir aranceles que actualmente afectan a industrias específicas, además de asegurar el acceso al mercado estadounidense para sus productos agropecuarios. Por su parte, Estados Unidos pondrá énfasis en disminuir su déficit comercial, recuperar empleos en la manufactura y aplicar normas de origen más estrictas que eviten beneficios indirectos para empresas fuera de la región.

Canadá enfoca su estrategia en mantener su acceso preferencial al mercado estadounidense, proteger su sector lácteo, reducir aranceles en sectores concretos y resolver discrepancias relacionadas con servicios digitales.