Nuevo Laredo iniciará su temporada de verano bajo un pronóstico de calor extremo que se mantendrá durante al menos tres meses. Las autoridades de Protección Civil alertaron que las temperaturas oscilarán entre 42 y 44 grados centígrados, con sensaciones térmicas que podrían superar los 50 grados, generando condiciones peligrosas incluso durante la noche.

Este fenómeno se debe a la presencia prolongada de un domo de calor y episodios de canícula, que atraparán las masas de aire caliente sobre la región, agravando el impacto térmico. Las semanas más críticas serán julio y agosto, cuando se esperan los picos más altos, con posibilidad de romper récords históricos en la zona fronteriza.

Al cierre de la primavera, ya se reportaron sensaciones térmicas de hasta 51 grados, informó el director de Protección Civil, quien advirtió que durante las próximas semanas se prolongarán intervalos con temperaturas superiores a 42 grados, incluso después del anochecer.

Ante este escenario, la Dirección de Salud recomendó a la población mantener una hidratación constante, privilegiando el consumo de agua natural o agua de frutas, para evitar problemas derivados del calor intenso. El titular de la dependencia desaconsejó el abuso de sueros y bebidas deportivas, debido a su alto contenido de sodio, potasio y azúcares, que pueden afectar negativamente al corazón y los riñones si se ingieren en exceso.

Además, las autoridades recordaron evitar la exposición prolongada a los rayos solares, así como el consumo de refrescos, bebidas alcohólicas y alimentos con alto contenido de azúcar, medidas que contribuyen a reducir los riesgos asociados a las altas temperaturas.