Los precios del petróleo cerraron con comportamientos opuestos tras la firma de un acuerdo entre Estados Unidos e Irán que busca restablecer el flujo de crudo en el Golfo Pérsico. El barril Brent del mar del Norte para entrega en agosto subió ligeramente, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) para julio y la mezcla mexicana retrocedieron en sus cotizaciones.

Durante gran parte de la jornada, el Brent registró bajas, alcanzando su nivel más bajo desde principios de marzo, cuando se intensificaron los ataques iniciales de Estados Unidos e Israel contra Irán. Sin embargo, cerró en 79.85 dólares por barril al avanzar 30 centavos. Por su parte, el WTI cerró en 76.60 dólares, su nivel más bajo desde marzo, tras perder 19 centavos. La mezcla mexicana se ajustó a 73.72 dólares, con una baja marginal de 2 centavos.

El acuerdo establece el levantamiento de bloqueos a los puertos iraníes, lo que permitió que varias embarcaciones cruzaran el estrecho de Ormuz, un punto estratégico para el comercio petrolero mundial. El vicepresidente estadounidense destacó que más de una docena de buques atravesaron la zona después del anuncio. Sin embargo, expertos señalan que la plena normalización del tránsito y la cadena de suministro podría demorar hasta 30 días, periodo necesario para desminar el estrecho.

El mercado permanece cauteloso frente a la incertidumbre sobre cuánto tiempo tomará recuperar los niveles habituales de exportación. Analistas de Argus Media estiman que podrían pasar entre cuatro y seis meses para volver a los volúmenes previos al conflicto. Asimismo, especialistas de bancos internacionales subrayan que la producción y flujo petrolero podrían demandar varios meses en estabilizarse completamente.

Además de las expectativas logísticas, persisten inquietudes sobre la reposición de las reservas estratégicas globales, las cuales se vieron fuertemente reducidas durante la escalada de precios vinculada al reciente conflicto en la región. En su último informe mensual, la Agencia Internacional de la Energía confirmó que las reservas mundiales disminuyeron a un ritmo histórico debido a la tensión geopolítica.