Las bebidas más consumidas en México acumulan niveles de azúcar que podrían superar la percepción común de los consumidores. Un reciente estudio publicado por SinAzucar.org detalla la cantidad de terrones de azúcar en distintas bebidas populares, mostrando que no solo los refrescos tradicionales contienen altos niveles de este ingrediente.

En la cima del ranking se encuentran el refresco de cola y las bebidas energéticas en presentaciones de 500 mililitros, con casi 20 y más de 18 terrones de azúcar, respectivamente. Estas opciones son de fácil acceso en supermercados, tiendas de conveniencia y máquinas expendedoras, lo que contribuye a su consumo habitual.

Otras bebidas que también presentan cantidades considerables de azúcar incluyen granizados, tazas de chocolate, jugos de durazno procesados y bebidas de aloe vera, superando los 10 terrones cada una. Asimismo, productos que suelen considerarse más saludables, como las bebidas deportivas, los cafés instantáneos procesados y el yogur para beber, contienen entre 8 y 9 terrones de azúcar. Esta variedad abarca tanto bebidas frías como calientes, evidenciando que el exceso de azúcar no es un problema exclusivo de las gaseosas.

La popularidad de estas bebidas azucaradas sigue siendo alta a pesar de los esfuerzos por informar a la población sobre los peligros del consumo excesivo de azúcar. Factores como su amplia distribución y estrategias de marketing mantienen estos productos en el día a día de millones de mexicanos.

  • Refresco de cola (500 ml): cerca de 20 terrones de azúcar.
  • Bebida energética (500 ml): más de 18 terrones.
  • Granizado de limón: 12 terrones.
  • Taza de chocolate preparada industrialmente: 10.75 terrones.
  • Jugo de durazno procesado: 10.7 terrones.
  • Bebida de Aloe Vera (500 ml): 10.25 terrones.
  • Bebida deportiva (500 ml): 9.5 terrones.
  • Café procesado y envasado: 9.25 terrones.
  • Bebida de cacao vegana: 8.9 terrones.
  • Yogur para beber: 8.9 terrones.

El dato sobre el contenido real de azúcar en estos productos busca generar mayor conciencia sobre la ingesta diaria y las consecuencias para la salud. Organismos especializados insisten en la importancia de leer etiquetas y moderar el consumo de estas bebidas, ya que el exceso de azúcar está relacionado con enfermedades crónicas como la diabetes y obesidad.