Toyota decidió mover la producción de la camioneta Tacoma desde su planta en Tijuana, México, hacia su complejo en San Antonio, Texas, con una inversión que alcanzará los 3,600 millones de dólares durante los próximos años. Este cambio incluye la creación de dos mil nuevos empleos en Estados Unidos y forma parte de una estratégica expansión industrial.
El plan contempla duplicar el tamaño de la planta texana, que actualmente tiene una superficie de 2.7 millones de pies cuadrados, y agregar una segunda línea de ensamblaje. Para 2030, la capacidad de producción anual de esta instalación pasará de unas 200,000 unidades a 350,000, concentrándose en fortalecer la red productiva de Toyota en Norteamérica.
Además de esta reubicación, Toyota confirmó que mantendrá operaciones en México y continuará fabricando la Tacoma en otra planta ubicada en Guanajuato. La empresa aclaró que el traslado desde Tijuana hacia Texas será progresivo y se extenderá durante cuatro años, sin brindar más detalles sobre los plazos específicos.
Este anuncio se da en un contexto marcado por las políticas comerciales de Estados Unidos, que recientemente decidió no renovar el tratado trilateral con Canadá y México y en su lugar aplicará revisiones anuales. El gobierno estadounidense, bajo la administración de Donald Trump, había presionado a las automotrices para que incrementaran su producción en territorio nacional, amenazando con aranceles en caso contrario.
La portavoz de Toyota destacó en un comunicado que esta inversión «amplía la capacidad de fabricación y complementa la red de producción más amplia en Norteamérica», reafirmando el compromiso con ambos mercados, mexicano y estadounidense.

