Tras las recientes protestas de padres de familia que demandaban mejores condiciones y alternativas inclusivas para estudiantes con discapacidad en nivel medio superior, las autoridades de Quintana Roo establecieron acuerdos para atender estas necesidades. La principal medida contempla la ampliación de espacios y el desarrollo de una preparatoria inclusiva.
El Instituto de Desarrollo e Inclusión para las Personas con Discapacidad informó que se encuentran en construcción nuevas aulas en el Centro de Atención Múltiple ubicado en Cielo Nuevo, lo que permitirá aumentar la matrícula y reducir la lista de espera actual. Además, se planea reforzar la plantilla docente y administrativa para brindar una atención educativa más adecuada.
Mientras se concluyen estas obras, la Secretaría de Educación aplicó medidas provisionales para canalizar a los alumnos hacia otros planteles y así evitar interrupciones en su formación. Sin embargo, los padres expresaron que sus preocupaciones trascienden la infraestructura, abarcando las posibilidades reales de integración social, educativa y laboral para los jóvenes con discapacidad cuando finalicen sus estudios.
La propuesta de una preparatoria inclusiva se presenta como el primer paso dentro de una estrategia que busca garantizar la continuidad educativa de este sector. Uno de los enfoques prioritarios es crear espacios específicos para estudiantes con discapacidad auditiva, que incluyan intérpretes de lengua de señas y herramientas inclusivas que faciliten la interacción y el acceso equitativo a los contenidos académicos con sus compañeros oyentes.
Las autoridades confirmaron que continúan las mesas de trabajo con los padres y diversas dependencias para afinar estas estrategias y responder a las demandas planteadas. Reconocieron que demoras en procesos administrativos y presupuestales habían retrasado la implementación de varias acciones consideradas, situación que generó inquietud en las familias.

