La Secretaría de Educación Pública (SEP) mantiene vigente el calendario escolar que determina el inicio y fin de las vacaciones de verano. Sin embargo, desde diversos sectores, incluido el partido Movimiento Ciudadano, se solicitó que cualquier ajuste a las fechas escolares cuente con análisis pedagógicos, climáticos y presupuestales que evalúen su impacto educativo y social.
Esta petición formal busca evitar decisiones arbitrarias sobre la suspensión de clases, garantizando que se preserve la calidad educativa y se atienda el bienestar de las comunidades escolares. Además, abogan por apoyos específicos para las familias afectadas ante posibles modificaciones, dada la repercusión que tienen los cambios en la organización familiar y económica.
El calendario oficial establece los periodos de receso y las fechas de clases a lo largo del ciclo escolar, marcando el calendario de actividades para estudiantes y docentes. Las vacaciones de verano, parte clave del ciclo, responden a una planeación nacional y su duración ha sido un foco recurrente de debate, especialmente ante condiciones climáticas extremas y las necesidades de conciliación familiar.
Las solicitudes para que la SEP contemple evidencia técnica se enmarcan en un contexto donde la educación enfrenta retos variados, desde la recuperación post-pandemia hasta condiciones climáticas que afectan la infraestructura escolar y la concentración de alumnos en las aulas.
Mientras tanto, el calendario escolar vigente sigue operando bajo los parámetros oficiales, sin alteraciones anunciadas, garantizando estabilidad en los tiempos de descanso pautados para el alumnado y los docentes.

