Después de casi tres semanas de manifestaciones que impactaron en la Ciudad de México y varios estados, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) removió su plantón en la capital para iniciar una etapa de reorganización interna. Esta pausa no busca dar por terminada la lucha, sino fortalecer la estrategia del movimiento y evaluar los resultados obtenidos.
La secretaria general de la Sección 22, Yenni Pérez, aclaró que este retiro no implica una derrota ni un cambio en su postura frente a las autoridades. Enfatizó que el conflicto continúa y que el «enemigo» identificado por el gremio es el Estado, manteniendo firme su resistencia más allá del escenario inmediato en la capital.
Esta decisión de suspender la protesta permitirá que miles de estudiantes en Oaxaca retomen la normalidad escolar coincidiendo con la recta final del ciclo escolar bajo la supervisión de la Secretaría de Educación Pública (SEP). Además, la CNTE informará de manera oficial esta resolución a su asamblea nacional representativa para dar seguimiento al proceso de análisis y planificación.
En paralelo, la SEP presentó una propuesta económica que consiste en un bono para facilitar la contratación de docentes, aunque el movimiento sindical no ha aceptado formalmente esta oferta. Pérez confirmó que la decisión sobre el bono se someterá a consulta directa con las bases, desligando cualquier aceptación inmediata a la dirigencia.
La dirigente sindical también negó que la suspensión del paro esté condicionada por esta oferta económica, haciendo referencia a versiones mediáticas que han atribuido erróneamente el fin de las protestas a incentivos monetarios. Insistió en que las bases serán quienes determinen el rumbo de la negociación y la estrategia futura.
Finalmente, se reportó que, mientras la CNTE se reorganiza, continúa el diálogo abierto con autoridades federales en diversas regiones, incluido el estado de Chiapas, buscando avanzar en acuerdos que atiendan las demandas del sector educativo.

