La difusión de un video donde se observa la agresión a una alumna de la Escuela Secundaria General Número 4 “Francisco I. Madero” provocó una fuerte reacción entre padres y ciudadanos de Nuevo Laredo, que piden que el caso no quede impune. La pelea involucró a varias jóvenes, algunas incluso pertenecientes a la misma escuela, además de una menor que no es alumna de esa institución.

La dirección del plantel aclaró que el incidente sucedió fuera del perímetro escolar y anunció la apertura de una investigación junto al Centro Regional de Desarrollo Educativo (CREDE). Las autoridades buscan determinar responsabilidades y aplicar los protocolos que correspondan. Sin embargo, la respuesta no ha calmado la inquietud de la comunidad, que demanda que, si corresponde, se haga la denuncia ante las autoridades judiciales para evitar que se minimice la gravedad de los hechos.

En paralelo, se conoció un caso similar en el CBTIS 137, donde un estudiante de preparatoria fue agredido por otros tres compañeros y permanece delicado de salud. A pesar de los testigos, la dirección de dicha escuela intentó ocultar la situación para no afectar la imagen de la institución, lo que ha generado críticas por priorizar la reputación sobre el bienestar de los alumnos.

Estas situaciones subrayan la necesidad de atender los actos de violencia escolar con medidas claras y contundentes, tanto a nivel educativo como legal, garantizando un entorno seguro para los estudiantes.