La esquizofrenia, una enfermedad mental que suele asociarse erróneamente a discapacidad y violencia, puede manejarse de forma efectiva para que quienes la padecen lleven una vida funcional, afirmaron especialistas del Hospital Civil de Guadalajara. Un diagnóstico temprano y la adherencia al tratamiento son claves para lograr la reinserción laboral y social.

Los expertos señalaron que la enfermedad se manifiesta a partir de la adolescencia, con síntomas que incluyen brotes psicóticos como alucinaciones, así como dificultades emocionales y comunicativas. La detección oportuna facilita controlar estos síntomas mediante medicación y terapia, evitando que la psicosis progrese y afecte la vida cotidiana de quienes la sufren.

La médica del Servicio de Psiquiatría del Hospital, Jocelyn Cabrales Lozano, destacó que aunque la esquizofrenia genera rechazo social y estigmas, sobre todo en entornos con creencias culturales y religiosas que retrasan la atención médica, es fundamental evitar la discriminación para favorecer la integración de estos pacientes en el ámbito laboral y comunitario.

Por su parte, Blanca Aurora Limón García, especialista adscrita al Servicio de Paidopsiquiatría del mismo hospital, explicó que más allá de las alucinaciones, otros síntomas consisten en aislamiento social, expresión afectiva limitada y dificultades en el lenguaje. No obstante, con el apoyo adecuado, las personas pueden superar estas barreras.

En México se calcula que alrededor de medio millón de personas viven con esquizofrenia. Contrario a los mitos, con tratamiento correcto y acompañamiento profesional esta población tiene la capacidad de mantener actividades cotidianas y productivas.