Una cuota obligatoria de 500 pesos impuesta por la Universidad Autónoma del Estado de Quintana Roo (Uqroo) generó descontento entre los estudiantes, quienes denunciaron que la medida fue aprobada sin consultar a la comunidad académica. La decisión, avalada por el Consejo Universitario hace más de seis meses, se dio a conocer recientemente, lo que causó sorpresa y rechazo entre los jóvenes.

Los estudiantes reprocharon que el cobro se aplicara de manera retroactiva y sin un proceso abierto de diálogo, ya que fue comunicado principalmente a través de visitas presenciales de la rectora a las aulas, justo antes del inicio del ciclo escolar. Esto, argumentan, limitó la posibilidad de debate o negociación previa sobre la nueva obligación económica.

Además, la comunidad estudiantil cuestionó la justificación oficial basada en supuestas limitaciones presupuestarias. Señalaron que los salarios de los altos funcionarios universitarios, incluyendo la Rectoría, superan ampliamente a los de otras instituciones similares. Según datos de tabuladores para 2026, el sueldo bruto del rector excede los 103 mil pesos mensuales, sin contar prestaciones adicionales.

Frente a este escenario, pidieron que se revisen y apliquen medidas de austeridad interna antes de trasladar costos a los alumnos, al tiempo que exigieron transparencia sobre el destino de los recursos y criterios para fijar los salarios de altos cargos. Bajo la consigna «la mala administración financiera no debe ser pagada por los estudiantes», los jóvenes solicitaron una explicación clara y detallada sobre la creación de esta cuota.

Como respuesta, los estudiantes han iniciado procesos de solicitud de información mediante la Plataforma Nacional de Transparencia para acceder a documentos relacionados con la aprobación del cobro, el presupuesto institucional y las remuneraciones dentro de la Uqroo. Estas acciones buscan abrir espacios de rendición de cuentas y participación en decisiones que afectan directamente a la comunidad educativa.