El cáncer de próstata se encuentra entre las principales causas de muerte por cáncer en hombres mayores de 60 años, pero la mayoría de los casos se detectan cuando la enfermedad ya está avanzada. La ausencia de síntomas en etapas iniciales y ciertos temores alrededor del examen prostático contribuyen a este retraso, advirtió una oncóloga del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán.

Según la especialista, todos los hombres, incluso quienes no presentan molestias, deben someterse a estudios de prevención, incluyendo la prueba de antígeno prostático específico y el tacto rectal. Estos procedimientos forman parte de los programas de tamizaje, diseñados para identificar enfermedades antes de que se manifiesten clínicamente.

Entre las señales de alerta que algunos hombres pueden experimentar están la necesidad frecuente de orinar durante la noche o molestias al hacerlo, pero esperar a que aparezcan estos síntomas puede ser fatal. La experta señaló que aproximadamente 18 de cada 100 hombres desarrollarán cáncer de próstata en su vida, lo que subraya la necesidad de una detección temprana para cambiar el curso de la enfermedad y evitar tratamientos meramente paliativos.

El examen, que suele generar rechazo o incomodidad, no busca otra cosa que preservar la salud y salvar vidas. Un diagnóstico temprano puede transformar una enfermedad potencialmente curable en un caso con buenas posibilidades de tratamiento y calidad de vida.

La oncóloga destacó que un diagnóstico de cáncer de próstata no es una sentencia de muerte. Actualmente existen varios tratamientos disponibles, como hormonoterapia, quimioterapia, terapias dirigidas y radiofármacos, que ayudan a controlar la enfermedad y mejorar el bienestar de los pacientes afectados.