La reducción repentina de un mes en el calendario escolar, planteada por la Secretaría de Educación Pública (SEP), ha sido cuestionada por especialistas que alertan sobre el impacto negativo en la calidad educativa y en el desarrollo integral de las niñas y niños.

El director general del Instituto Tanesque, Froilan Mejía, explicó que conocer con anticipación todo el año lectivo permite a los docentes planificar adecuadamente los contenidos y actividades. Consideró que sacar clases de manera abrupta limita no sólo el aprendizaje académico, sino también las competencias sociales que se desarrollan en el aula, como la interacción entre compañeros y las habilidades sociales.

Además, Mejía advirtió que esta medida afecta directamente a las familias, pues la ausencia escolar dificulta la organización diaria, eleva costos y puede poner en riesgo la seguridad de los niños cuando permanecen más tiempo en casa sin supervisión. En este sentido, celebró la postura de la Secretaría de Educación de Jalisco, que desmintió haber sugerido recortes en el calendario y reconoció los desafíos que implicaría para los hogares esta reducción.

El Instituto Tanesque resaltó que la escuela es un espacio clave donde los estudiantes desarrollan una variedad de competencias y se socializan, aspectos que no se replican plenamente en el entorno doméstico. Por ello, las modificaciones abruptas en el calendario pueden mermar la formación integral y afectar la experiencia educativa en general.

La Secretaría de Educación de Jalisco emitió un comunicado oficial en el que rechazó cualquier propuesta de reducir días de clase, y destacó que la suspensión de actividades presenciales impacta en la dinámica familiar y en la seguridad infantil, poniendo en evidencia la complejidad que implican estos cambios para todos los involucrados.