Las clases en Nuevo León terminarán el 5 de junio, gracias a un ajuste en el calendario escolar aprobado a nivel nacional que busca reducir la movilidad durante el Mundial de Fútbol y también atender la ola de calor que afecta la región. Esta medida implica que las actividades académicas presenciales concluirán antes de lo habitual, aunque las labores administrativas se extenderán hasta el 12 de junio.
El cambio fue acordado por unanimidad en el Consejo Nacional de Autoridades Educativas, organismo integrado por secretarios de educación de todo el país. Además, se estableció que el ciclo escolar 2026-2027 comenzará el 31 de agosto, tras un período de dos semanas dedicado al reforzamiento de aprendizajes entre el 17 y el 28 de agosto.
Para la Secretaría de Educación Pública (SEP) esta modificación responde tanto a las condiciones climáticas extremas que se prolongarán durante junio y julio como a la logística que requiere la realización del Mundial en territorio mexicano. Se aseguró que, pese al adelanto, se respetará el contenido del Plan de Estudios y se mantendrá el aprovechamiento escolar de los estudiantes.
El gobernador de Nuevo León, Samuel García, había planteado anteriormente concluir las clases el 19 de junio para evitar conflictos con el tráfico y la movilidad turística que generarán los partidos de la Copa Mundial. Señaló que los primeros partidos en el estado se jugarán el 14 y 20 de junio, fechas que no representan mayores inconvenientes, pero que los partidos siguientes, programados para el 24 y 29 de junio, obligan a reducir la actividad escolar para facilitar la convivencia social.
Este ajuste también aprovecha que el inicio del ciclo escolar actual fue adelantado en una o dos semanas, permitiendo así cumplir con el calendario oficial pese a adelantar la finalización de clases. La SEP atenderá la logística necesaria en colaboración con maestros y demás sectores educativos, quienes ofrecerán una semana de preparación para el siguiente ciclo escolar a partir del 10 de agosto.

