El anuncio de que el ciclo escolar 2025-2026 podría concluir antes de lo previsto encendió las alarmas en Los Cabos y otras regiones de México. La Secretaría de Educación Pública (SEP) informó que el último día de clases sería el 5 de junio, una medida vinculada al Mundial de Futbol 2026 y a las altas temperaturas que afectan el país.

Esta modificación busca facilitar la logística del evento deportivo internacional y atender condiciones climáticas adversas, según explicó el titular de la SEP. Sin embargo, la decisión desató críticas entre grupos de padres de familia, quienes advierten que el ajuste puede causar dificultades para miles de familias, especialmente respecto al cuidado de los niños en casa, la alimentación y la continuidad del aprendizaje escolar.

En Los Cabos, la presidenta de la Asociación de Padres de Familia, Adriana López Monje, expresó su preocupación por la amplitud del cambio, que inicialmente pretendía aplicarse solo en las ciudades sede del Mundial, pero finalmente se comunicó para todo el país. Consideró que una medida generalizada sin la logística adecuada puede afectar directamente a las familias trabajadoras, dificultando la supervisión y atención de los menores durante un período mayor sin clases.

Además, López Monje cuestionó el impacto social del adelanto vacacional, señalando que modificar de manera abrupta el calendario escolar altera la rutina de quienes dependen de la escuela no solo para aprender, sino para recibir alimentación y cuidado diario.

Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum aclaró que todavía no se define un calendario escolar definitivo y que la propuesta surgió originalmente de autoridades estatales y docentes. La mandataria federal enfatizó que el tema sigue en análisis y no está confirmado, dejando abierta la posibilidad de ajustes en la decisión.