La Secretaría de Educación de Coahuila advirtió sobre el impacto negativo que genera el ausentismo en el rendimiento escolar de los estudiantes de educación básica. Según el titular de la dependencia, la falta de asistencia está estrechamente vinculada con el bajo aprovechamiento académico, afectando el desarrollo integral de los alumnos.

Aunque la Suprema Corte de Justicia de la Nación validó recientemente un acuerdo para flexibilizar la evaluación escolar, eliminar la reprobación automática y suprimir un mínimo obligatorio de asistencia, las autoridades locales mantienen que esta medida no debe interpretarse como una invitación a ausentarse. Cada día que un estudiante falta a clase, se interrumpe el proceso de aprendizaje y se generan retrasos en su formación cognitiva y emocional.

El secretario enfatizó que las inasistencias no solo afectan el conocimiento, sino también el bienestar general de los niños y jóvenes, lo que puede reflejarse en un menor rendimiento y desmotivación. En este contexto, defendió la importancia de la evaluación continua como método para detectar áreas de mejora y lograr un seguimiento efectivo del progreso pedagógico.

Para contrarrestar este fenómeno, la dependencia estatal aseguró que continuará con el monitoreo frecuente en los planteles de Coahuila y solicitó el compromiso de los padres y tutores para garantizar la asistencia diaria desde casa. La colaboración familiar es fundamental para lograr una educación de calidad y evitar que las ausencias perjudiquen el desempeño académico de los estudiantes.