La atención médica y terapéutica para mujeres con adicciones sigue siendo insuficiente a nivel global. Solo una de cada 23 mujeres que necesitan tratamiento para la dependencia a sustancias o alcohol logra acceder a él, según alertó una representante de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC).

La realidad que enfrentan las mujeres adictas difiere notablemente de la de los hombres, no solo en la falta de acceso a servicios, sino también en el tipo de drogas que consumen. En ellas, el consumo de anfetaminas presenta una prevalencia elevada, además de opiáceos, cocaína y cannabis.

Factores hormonales, biológicos y etapas particulares del ciclo de vida agravan el impacto del consumo en las mujeres, contribuyendo a que sean más vulnerables a daños relacionados con las adicciones.

El informe Mundial de Drogas 2026 también indicó un crecimiento preocupante en el consumo de sustancias entre adolescentes y jóvenes, lo que amplía los desafíos en prevención y tratamiento.

Además, sigue aumentando la mortalidad vinculada a infecciones como VIH y Hepatitis C, que están directamente relacionadas con el consumo de drogas inyectadas.

Para quienes requieran apoyo o información, el Consejo Estatal de Salud Mental y Adicciones ofrece recursos en su sitio web y cuenta con líneas telefónicas de atención las 24 horas, orientadas a intervenciones en crisis y orientación en adicciones.