La Undécima Corte de Apelaciones de Estados Unidos revocó una ley de Florida que buscaba limitar la enseñanza de ideas relacionadas con raza y género en las escuelas públicas, decisión que considera fundamental para proteger la libertad de expresión en la educación superior. El fallo, emitido por mayoría, rechazó la constitucionalidad de la denominada ley ‘Stop W. O. K. E.’, argumentando que esta norma viola la Primera Enmienda de la Constitución estadounidense.

La corte señaló que la ley representaba una “asombrosa afirmación de poder” que pretendía prohibir ideas impopulares en espacios como las aulas, donde se espera que los estudiantes examinen diversas perspectivas de manera crítica. Asimismo, los jueces rechazaron los argumentos del gobernador Ron DeSantis, que defendía la capacidad del Estado para regular el contenido impartido por profesores financiados con recursos públicos.

La demanda contra la ley fue impulsada por la Unión de Libertades Civiles Estadounidenses (ACLU) y el Fondo de Defensa Legal (LDF), en representación de profesores y estudiantes afectados. Estas organizaciones destacaron que la legislación impedía abordar temas como racismo, sexismo, privilegios y prejuicios, afectando la calidad y la amplitud del debate académico en institutos y universidades públicas.

El fallo adquiere relevancia nacional, puesto que más de treinta estados han promovido medidas similares tras la aprobación de la ley en Florida el año anterior. Desde el LDF, una de sus directoras advirtió que este caso ejemplifica un esfuerzo sistemático para imponer en el sistema educativo superior puntos de vista alineados con los gobernantes, limitando la pluralidad y el análisis crítico.

DeSantis también apoyó otras restricciones controvertidas, como una ley conocida como ‘Don’t Say Gay’, que prohíbe abordar temas LGBTI en escuelas, y lidera una política de censura en bibliotecas públicas con la remoción de miles de títulos literarios en el ciclo escolar 2024-2025.