Una combinación poco común de temas como poderes sobrenaturales, sectas religiosas y dimensiones alternativas posicionó a El elegido (Midnight Special) como una película de ciencia ficción singular poco valorada en su estreno. Dirigida por Jeff Nichols y lanzada en 2016, esta producción tardó diez años en llegar a Netflix, donde finalmente alcanzó gran popularidad.

La trama gira en torno a Roy Meyer y Lucas, quienes escapan con un niño llamado Alton, perseguido por una secta que lo considera un mesías con poderes proféticos. Sin embargo, la realidad es mucho más compleja: Alton es un ser de otra dimensión obligado a evadir al FBI mientras busca regresar a su plano existencial. Este relato presenta un trasfondo que va más allá del thriller, construyendo una metáfora sobre el crecimiento de los niños y la aceptación de la separación familiar.

El elegido destaca por la fusión de géneros. La película introduce elementos religiosos relacionados con sectas y figuras mesiánicas, pero no como un simple recurso narrativo: explora la idea de seres superiores en otras dimensiones, alejándose del concepto tradicional de alienígenas para adentrarse en lo espiritual y lo fantástico. Esta mezcla dota a la historia de un carácter original y reflexivo.

Aunque pasó desapercibida en su momento, la película ha recibido buenas críticas, manteniendo un sólido puntaje en sitios especializados como Rotten Tomatoes. Su reciente subida al top 10 de Netflix la ha puesto nuevamente en la mira de los aficionados a la ciencia ficción y las historias con propuestas narrativas inteligentes que juegan con lo desconocido y lo sobrenatural.