La alfombra roja del Festival de Cannes no es solo un escaparate de glamour, sino también un espacio donde se aplican reglas estrictas que los invitados deben respetar para acceder y mantener la compostura durante el evento. Más allá de su prestigio, Cannes exige un protocolo codificado que limita la libertad en estilos y comportamientos, diferenciándose de otras ceremonias como los Oscar o la MET Gala.

Entre las normas más destacadas, se encuentra la prohibición de vestidos “naked” o desnudos en forma total o parcial. A diferencia de otros eventos donde mostrar piel puede ser un recurso habitual para llamar la atención, en Cannes la transparencia y la exposición excesiva de la piel se consideran inapropiadas. El equipo de protocolo puede incluso requerir a las invitadas que se cubran o negarles el acceso si su atuendo no cumple con la elegancia esperada, entendida esta como sofisticación y sobriedad.

Otro punto polémico es la imposición de tacones altos para las mujeres. Aunque no se especifica una altura mínima exacta, se sabe que la seguridad del festival ha vetado la entrada a invitadas con zapatos planos. Celebridades como Julia Roberts y Kristen Stewart han rechazado esta norma, optando por caminar descalzas en protesta, pero el uso de tacones sigue siendo la regla general para quienes desean caminar los 24 escalones del Palacio de Festivales.

La prohibición de las selfies en la alfombra roja también forma parte del control estricto del festival. El director eliminó esta práctica para evitar retrasos y caos en el recorrido, buscando que la ceremonia mantenga su fluidez y dignidad. Quienes intenten detenerse para tomarse una foto con el móvil son rápidamente reconducidos por el personal de seguridad para continuar el tránsito.

Respecto al código de vestimenta para las funciones de gala nocturnas, Cannes exige un Black Tie riguroso. Los hombres deben vestir esmoquin negro con lazo y las mujeres arriesgan menos optando por vestidos largos, aunque los trajes de pantalón sofisticados han comenzado a ganar aceptación. El comité organizador prioriza esta formalidad para preservar el prestigio de los eventos vespertinos.

Finalmente, el protocolo indica que sólo están permitidos bolsos pequeños tipo clutch, descartando las bolsas grandes. La alfombra roja funciona como una coreografía con tiempos muy limitados para posar, y quedarse demasiado tiempo delante de los fotógrafos se considera una falta de respeto hacia la organización y el resto de los asistentes.

Estas normas reflejan cómo el Festival de Cannes combina estrictos parámetros de elegancia y disciplina para preservar su imagen de uno de los eventos más exclusivos y fotografiados del mundo. Para quienes buscan desafiar el protocolo, el riesgo puede ser quedarse fuera o protagonizar momentos incómodos frente a la prensa internacional.