El asesor fiscal del bar Franky en Pamplona reconoció ante el juez de la Audiencia Nacional que elaboró facturas falsas a petición de Koldo García, uno de los implicados en la investigación sobre presuntas adjudicaciones irregulares de obra pública. Miguel Moreno Purroy admitió que entre 2016 y 2018 emitió unos seis documentos que no correspondían a ningún servicio real, destinados a beneficiar a la constructora Acciona y a la UTE Recajo (formada por Acciona e IC Construcción).

Según fuentes presentes en la declaración, Moreno Purroy explicó que Koldo García le indicaba los importes y él se encargaba de «inventar» los tickets que justificaban esas facturas. Aseguró que creía que Koldo buscaba una compensación relacionada con trabajos de seguridad, pero nunca le preguntó directamente al respecto. El confeso irregular manejo se resolvió sin justificación real de servicios prestados, lo que coincide con los informes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil que califican esas facturas como falsas.

La Fiscalía Anticorrupción impulsó la comparecencia de Moreno Purroy y del responsable del bar, Francisco Javier Llorente, para confrontar la información que arrojó la UCO. Durante una declaración previa en marzo, Moreno ya había admitido haber emitido facturas a Acciona y revelado que Koldo García le entregó la tarjeta de visita de la empresa para facilitar esos pagos, señalando que se trataba de facturas por un total aproximado que no superaba los ocho mil euros.

Respecto a la factura emitida a la UTE Recajo, la investigación señala que sigue el mismo patrón de facturación irregular. En 2017, Koldo remitió a un directivo de Acciona un documento por 2.750 euros más IVA registrado internamente como "FRA. 9I UTE Recajo". En este caso, Moreno Purroy figuraba como emisor, ocultando el beneficiario real y el concepto, y los pagos se dirigían a una cuenta personal del asesor, replicando el esquema fraudulento aplicado en el bar Franky, pero sin intermediarios.