Nicolás Celis, conocido por su trabajo en la producción de la aclamada película "Roma", afirmó que realizar cine de calidad no depende exclusivamente de contar con grandes presupuestos. Para él, la clave está en la creatividad y la capacidad para aprovechar al máximo los recursos disponibles.

Celis explicó que, aunque los desafíos financieros son una constante en la industria del cine, es posible innovar y contar historias significativas sin necesidad de fondos millonarios. Esta perspectiva rompe con la idea común de que solo las grandes inversiones aseguran el éxito en un proyecto audiovisual.

Además, el productor hace énfasis en cómo el cine no solo entretiene, sino que también influye en la cultura y la economía, al generar empleos, fortalecer la identidad nacional y fomentar el turismo. Su experiencia con "Roma" evidencia cómo una historia bien contada, arraigada en contextos específicos, puede alcanzar reconocimiento global y abrir puertas a producciones independientes.

El enfoque de Celis invita a creadores emergentes a considerar el cine como una herramienta accesible para la narración de historias, destacando la importancia de la pasión y la perseverancia. Reconoce también la relevancia de espacios y plataformas que apoyen este tipo de producciones, tanto a nivel local como internacional.

Con esta visión, Nicolás Celis se posiciona como un referente que inspira a la industria a valorar la calidad y la innovación por encima de los recursos financieros, contribuyendo así a una diversificación del cine que llega a públicos cada vez más amplios.