Durante un operativo de vigilancia en la costa oriente de Yucatán, inspectores marítimos y personal de la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca) aseguraron una embarcación que presuntamente realizaba pesca ilegal en las inmediaciones de San Felipe. Las autoridades detectaron la lancha navegando sin los permisos requeridos y con equipo prohibido para la actividad que realizaba.

La embarcación fue inicialmente localizada cerca del refugio pesquero de San Felipe y posteriormente alcanzada en las aguas cercanas al faro de Yalkukul, en el municipio de Dzilam de Bravo. Al notar la presencia de los inspectores, los tripulantes arrojaron varios objetos al mar, incluyendo producto marítimo. Entre los materiales recuperados se encontraron aletas, visores, snorkel, fiñas, ganchos y martillos, que se usan para la captura de caracol mediante buceo.

Las autoridades comprobaron que la lancha tenía una matrícula sobrepuesta y estaba equipada con un motor fuera de borda de 60 caballos de fuerza. La unidad fue retenida por carecer de permisos de pesca, portar artes prohibidas y llevar a cabo actividades de buceo en una zona concesionada. Aunque no se encontraron especies sujetas a veda ni producto pesquero a bordo en el momento de la inspección, tampoco hubo personas detenidas.

Además, se reportó que los presuntos pescadores furtivos habrían abandonado a tres buzos a la deriva para evadir responsabilidades en caso de inspección, una práctica que se ha vuelto recurrente en la región.