El estampado que simula letras y titulares de periódico ha vuelto a las pasarelas gracias a las nuevas colecciones Crucero de Dior y Chanel. Esta tendencia recupera un motivo icónico que mezcla moda y referencias culturales, ahora aplicado en prendas y accesorios como bolsos, vestidos y faldas.

En Dior, el regreso es especialmente significativo. Su diseñador, Jonathan Anderson, ha presentado un adelanto que evoca el glamour de Hollywood clásico, con la actriz Alison Oliver como protagonista de un video en blanco y negro que recuerda a Grace Kelly. La elección del motivo está inspirada en uno de los archivos más emblemáticos de la maison: el vestido con estampado de periódico creado por John Galliano en la colección otoño-invierno 2000, pieza que alcanzó fama mundial tras aparecer en la serie 'Sexo en Nueva York' y que se ha convertido en un símbolo cultural.

Chanel, por su parte, también ha interpretado este motivo tipográfico en su desfile Crucero 2026/27, presentado en Biarritz, reafirmando así el valor visual y narrativo del diseño basado en la repetición y el contraste de letras negras sobre fondo blanco.

Este estampado no solo renace en la alta costura, sino que se inscribe en un contexto donde la moda dialoga con el cine, la cultura visual contemporánea y la presencia en redes sociales. La elección de Los Ángeles para el desfile de Dior, ciudad icono del cine y la imagen de celebridad, refuerza esta relación entre pasarela, pantalla y archivo.

La historia del diseño con impresión de periódico es mucho más antigua que su explosión en los 2000. El primer registro patentado data de 1866, cuando Matilda Butters asistió a un baile de disfraces en Melbourne con un vestido bautizado como 'The Press', hecho con paneles de satén blanco impresos con textos que simulaban noticias. Desde entonces, el estampado ha pasado por diversas etapas hasta convertirse en un símbolo pop mediático.

La reinterpretación actual por parte de Dior y Chanel reafirma la capacidad de la moda para recuperar motivos históricos y convertirlos en referentes contemporáneos, uniendo industrias creativas como la moda, el cine y el arte en un solo discurso visible y reconocible. Este motivo reaparece como un guiño a la memoria colectiva y a la cultura visual de la prensa impresa, adaptada a un mundo dominado por la imagen digital.