Un meteorito de gran tamaño con trayectoria confirmada hacia la Tierra representa un peligro que obliga a replantear recursos y acciones para evitar una catástrofe global. Frente a esta amenaza creciente, surge el dilema sobre qué países deberían involucrarse en la defensa planetaria y cómo distribuir los escasos medios disponibles para mitigar las consecuencias.

Este escenario, aunque poco frecuente, es considerado plausible en un artículo reciente de la Revista del Instituto Español de Estudios Estratégicos, dependiente del Ministerio de Defensa. El texto subraya la urgencia de diseñar estrategias de defensa planetaria, junto con un marco jurídico y político que garantice el respeto a los derechos humanos y la cooperación internacional en estas circunstancias extremas.

El estudio, titulado "Prospectiva ante la amenaza de impacto cósmico: escenarios de riesgo planetario y desafíos jurídico-políticos", fue elaborado por expertos multidisciplinarios. Entre ellos se encuentra el ingeniero espacial Eloy Peña Asensio, vinculado al Instituto de Ciencias del Espacio de la Universidad Autónoma de Barcelona, el filósofo Alberto Coronel del Laboratorio Filosófico del Antropoceno de la Universidad Complutense y la doctora en Derecho Elisa Simó, especialista en regulación jurídica.

Publicado originalmente en 2023, el artículo cobra relevancia actual ante nuevos avances tecnológicos y geopolíticos. Destaca, por ejemplo, la evolución de planes para colonias humanas en Marte y la competencia entre agencias espaciales como la NASA y China para la exploración lunar, lo que aumenta la capacidad y el interés en gestionar amenazas extraterrestres.

Los autores insisten en que la posibilidad de un impacto cósmico no debe considerarse pura ciencia ficción. El carácter casi aleatorio del movimiento de asteroides, cometas y otros cuerpos en el sistema solar sugiere que un choque catastrófico podría ocurrir en un futuro cercano, por lo que preparar una respuesta coordinada es imprescindible.