Ubicado en la calle Choco, en Chiclana de la Frontera, Lantana se posiciona como un restaurante que rompe con la tradición culinaria de la zona y eleva la oferta gastronómica en la costa gaditana. A diferencia de los clásicos chiringuitos, este espacio propone una experiencia de autor que fusiona la frescura atlántica con un enfoque contemporáneo y regional.
Los responsables del proyecto son los chefs Alejandra Gnisci y Jaime Batista, quienes combinan una técnica depurada con un profundo respeto por las raíces locales. Su aprendizaje bajo la tutela de Mario Sandoval, reconocido por su restaurante con dos estrellas Michelin Coque en Madrid, les ha brindado un rigor técnico y un dominio del ritmo de servicio que se refleja en un menú degustación cuidado al detalle.
El entorno de Lantana se integra con el paisaje de dunas y mares de La Barrosa, manteniendo una atmósfera que acompaña tanto una comida informal al mediodía como una cena sosegada al caer el sol. Durante el día, la carta ofrece pescados frescos a la sal y a la brasa, mariscos, carnes escogidas y platos mediterráneos con presentaciones que realzan su autenticidad sin perder naturalidad.
Al anochecer, la propuesta mantiene el compromiso con el producto de proximidad, incluyendo quesos artesanos, mieles, vegetales de la huerta local y langostinos procedentes de Chiclana. La iluminación tenue y un ambiente más introspectivo invitan a disfrutar de una experiencia más pausada, donde el sabor y la técnica se combinan para transmitir la esencia de la gastronomía gaditana actualizada.
Con esta iniciativa, Lantana no solo busca satisfacer a los viajeros exigentes que visitan la Costa de la Luz, sino también posicionarse como un referente de la alta cocina sostenible y de kilómetro cero, reafirmando el valor de los productos locales en la escena culinaria contemporánea.

