La sostenibilidad en la gastronomía mexicana comienza en las tierras donde se cultivan sus ingredientes. PepsiCo México ha desarrollado una estrategia enfocada en fortalecer los sistemas alimentarios desde su raíz rural, apoyando a agricultores con métodos que preservan los recursos naturales y mejoran las condiciones de vida en las comunidades.

Con más de un siglo de actividad en el país, donde México es su segundo mercado global más importante, PepsiCo trabaja con productores locales para asegurar la viabilidad futura de sus materias primas. Esta colaboración se basa en la iniciativa pep+, que agrupa acciones en tres áreas: agricultura regenerativa para proteger el suelo y optimizar el agua; una cadena de valor más eficiente y con menores emisiones; y productos que ofrecen alternativas conscientes a los consumidores.

El programa Agrovita es uno de los proyectos clave, al impactar a más de cuarenta mil personas y apoyar a miles de agricultores en estados como Tabasco, Chiapas y Campeche. Desde 2021, el programa ha abarcado cerca de ocho mil hectáreas, con beneficios tangibles en ingresos y autonomía alimentaria para productores de plátano, cacao y palma.

Un ejemplo de esta transformación es la cooperativa Productores Agrícolas Plataneros de la Isla (PAPIs) en Tabasco, cuyos 25 integrantes vendieron más de 350 toneladas de plátano verde para la elaboración de Natuchips®, un snack ecológico lanzado en 2024. Este modelo también se aplica en la cadena del cacao, donde más de doscientos sesenta agricultores practican métodos regenerativos para mejorar su productividad y mantener la salud de su tierra, con planes de extender la red a 750 productores adicionales para 2027.

El enfoque de PepsiCo resalta que la gastronomía sostenible no es solo cuestión de la mesa, sino de todo el proceso productivo, asegurando que el origen de los alimentos respete el medio ambiente y fomente el desarrollo social en las regiones agrícolas mexicanas.