Dos integrantes del colectivo “Salmantinos Unidos Buscando Desaparecidos” murieron en un ataque armado mientras circulaban en motocicleta en la colonia 18 de Marzo, Salamanca, Guanajuato. Patricia Acosta Rangel y su hija Katia Citlalli Jáuregui Acosta fueron interceptadas por sujetos armados que les dispararon, provocando su muerte en el lugar.
El incidente ocurrió en la tarde y fue confirmado por paramédicos que acudieron tras el reporte. La Fiscalía General del Estado abrió una investigación para esclarecer los hechos e identificar a los responsables, pero hasta ahora no se han registrado detenciones ni se conocen las posibles motivaciones del ataque.
Ambas mujeres se sumaron al colectivo luego de la desaparición y posterior hallazgo sin vida de un familiar en 2024. A pesar de ese caso cerrado, continuaron participando activamente en la búsqueda de personas desaparecidas en la región, una labor que implica riesgos frecuentes y ha sido motivo de alertas previas por parte del colectivo.
El grupo condenó el asesinato y exigió a las autoridades garantizar la seguridad de quienes integran estos colectivos de búsqueda. Además, organizaciones civiles solicitaron que se implementen con urgencia políticas y medidas concretas para proteger a las familias buscadoras, quienes desempeñan un papel crucial en la localización de desaparecidos en distintas regiones del país.

