El gobierno mexicano confirmó que Estados Unidos no ha entregado hasta ahora pruebas formales que respalden las acusaciones contra Rocha Moya en el marco de un proceso legal bilateral. La falta de documentación limita el avance en la cooperación judicial entre ambos países.
La canciller destacó que, aunque las autoridades estadounidenses reconocen la problemática del narcotráfico y han escuchado las solicitudes mexicanas para combatir el tráfico de drogas, la transferencia de evidencia concreta contra casos específicos aun no se concreta. Esta situación afecta la transparencia y continuidad de los procedimientos legales compartidos.
En paralelo, México mantiene diálogo constante con Washington para fortalecer la colaboración en materia de seguridad y justicia. A pesar de ello, las autoridades mexicanas insisten en la necesidad de recibir los documentos oficiales que permitan sustentar las investigaciones abiertas y garantizar un debido proceso.
Este contexto ocurre en medio de una agenda compleja sobre narcotráfico y violencia, donde las distintas instancias gubernamentales de ambos países buscan mecanismos efectivos para la persecución del crimen organizado. La entrega de pruebas es crucial para evitar impunidad y cumplir con los acuerdos internacionales en materia judicial.

