Corea del Norte dio un paso significativo en la modernización de su Marina al incorporar el destructor multipropósito Choe Hyon, un buque de 5.000 toneladas que completó con éxito pruebas operativas durante más de un año. Durante la ceremonia de entrada en servicio en el puerto de Nampo, el líder norcoreano Kim Jong Un aseguró que el programa para dotar a la Marina con armas nucleares sigue avanzando sin contratiempos.
El mandatario detalló que esta estrategia forma parte de un plan de disuasión nuclear que busca mantener la fuerza naval en capacidad para operaciones amplias y eficientes. En ese marco, anunció la construcción de nuevos barcos, incluyendo cruceros estratégicos de 10.000 toneladas que se sumarán progresivamente a la flota, además del próximo despliegue del destructor Kang Kong, que fue reparado tras un incidente el año previo.
Según la agencia estatal KCNA, Corea del Norte planea construir dos grandes buques de guerra cada año durante los próximos cinco años, superando en tamaño y capacidad al Choe Hyon. Esta ampliación también involucra la modernización de infraestructuras navales, con la construcción de bases más avanzadas para alojar a la flota renovada. Kim Jong Un reconoció que la Marina ha sido tradicionalmente la rama más débil de las fuerzas armadas, pero aseguró que este proceso cambiará radicalmente su estatus, funciones y alcance operativo.
El líder norcoreano destacó que la nuclearización naval "avanza por su propio camino" y refuerza la capacidad de disuasión del país. El Comité Central del Partido de los Trabajadores supervisó recientemente los planes para nuevas bases navales, reflejando una estrategia integral de fortalecimiento marítimo que busca responder a los desafíos regionales y globales.

