La propuesta de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) de regresar al antiguo sistema de pensiones magisteriales generaría un gasto público imposible de sostener, advirtió una legisladora de Tamaulipas. Según explicó la diputada Blanca Narro Panameño, derogar la Ley del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) implicaría un desembolso cercano a los siete billones de pesos.

Este monto representaría prácticamente el mayor presupuesto nacional, por lo que de llevarse a cabo dicha medida, se reducirían drásticamente los recursos destinados a sectores esenciales como la salud, la seguridad y los programas sociales. La diputada señaló que no habría dinero disponible para pagar sueldos de policías, enfermeras ni maestros.

Blanca Narro, afiliada al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) desde hace casi tres décadas, reconoció la disposición del gobierno de Claudia Sheinbaum para dialogar con la CNTE ante sus movilizaciones en la Ciudad de México. Sin embargo, señaló que las limitaciones del Ejecutivo para satisfacer esta demanda no son de voluntad política, sino financieras.

La congresista llamó a los maestros inconformes a continuar con las mesas de negociación y apuntó que el gobierno ha expresado en repetidas ocasiones la intención de atender las demandas magisteriales sin subestimarlas. Al mismo tiempo, insistió en que cualquier reforma a las pensiones debe resguardar la estabilidad económica del país.

La diputada advirtió que un cambio radical en el sistema de pensiones, como el que solicita la CNTE, podría desencadenar un desorden económico sin precedentes, afectando el equilibrio fiscal y poniendo en riesgo el funcionamiento de servicios públicos indispensables.