El presidente Daniel Noboa firmó un decreto que permite la intervención de fuerzas militares foráneas en Ecuador con el objetivo de reforzar la lucha contra el crimen organizado, considerado un conflicto armado interno. Esta decisión autoriza la actuación conjunta de tropas extranjeras con las fuerzas locales en las regiones más golpeadas por la violencia, ampliando la capacidad operativa estatal.

Las tropas provenientes de países aliados contarán con inmunidad de acuerdo con tratados internacionales firmados por Ecuador, garantizando así su protección legal durante sus operaciones en territorio nacional. Además, el decreto establece que el Estado podrá aplicar indultos, reducciones o conmutaciones de penas a militares, policías y civiles involucrados en estas acciones de seguridad. En paralelo, se solicitó al Poder Legislativo estudiar la posibilidad de ampliar amnistías para los casos relacionados con la estrategia contra el crimen organizado.

En los últimos meses, el gobierno mantuvo estados de excepción en diversas provincias para contener la violencia vinculada a bandas criminales. Sin embargo, organizaciones internacionales, como Amnistía Internacional, han manifestado preocupaciones por eventuales violaciones a derechos humanos en el contexto de estas intervenciones, incluyendo denuncias de desapariciones forzadas y otras irregularidades en operativos recientes.

Pese a estas medidas, Ecuador sigue enfrentando altos niveles de violencia, con tasas de homicidio altamente preocupantes en el contexto regional. El despliegue de tropas extranjeras busca sumar recursos y experiencia para fortalecer la capacidad del Estado en un combate complejo donde las estructuras criminales continúan operando con fuerza.