Estados Unidos suspendió los ataques militares previstos contra Irán luego de alcanzar un principio de acuerdo bilateral que busca poner fin a las tensiones entre ambos países. El presidente Donald Trump confirmó que un documento técnico, aún en fase de redacción final, podría firmarse próximamente en Europa, consolidando así una salida diplomática al conflicto.

Este anuncio supone un cambio de rumbo en la estrategia estadounidense, que horas antes había amenazado con una ofensiva nocturna destinada a tomar el control de la infraestructura petrolera y gasífera iraní. No obstante, el cese de operaciones permanecerá sujeto a la ratificación formal del acuerdo por todas las partes involucradas.

El borrador del acuerdo contempla la restauración de la seguridad operativa en la región y la reapertura de rutas comerciales clave como el estrecho de Ormuz. Según explicó Trump desde el Despacho Oval, ambas naciones han evaluado las condiciones generales en un nivel político alto, y la representación diplomática de Estados Unidos estará a cargo del vicepresidente JD Vance.

La aprobación en Teherán ya cuenta con la autorización del líder supremo iraní, el ayatolá Mojtaba Jamenei, aunque el bloqueo naval estadounidense en la zona permanecerá activo hasta la formalización definitiva del acuerdo.

El proceso negociador también consideró las demandas del gobierno israelí. El primer ministro Benjamín Netanyahu fue consultado directamente sobre las condiciones que exigirán a Irán, que incluyen:

  • Desmantelamiento de las instalaciones de enriquecimiento nuclear.
  • Entrega del material nuclear enriquecido acumulado.
  • Limitación del programa de misiles balísticos.
  • Cese del financiamiento a grupos armados en Medio Oriente.

Estas medidas buscan asegurar que el acuerdo definitivo no solo detenga el conflicto, sino que limite el desarrollo militar y estratégico iraní en la región, respetando las preocupaciones de Israel.