Una explosión en la empresa Liuyang Huasheng Fireworks Manufacturing and Display Company en el municipio de Liuyang, una región clave para la producción de pirotecnia en China, dejó un saldo de 37 muertos y una persona desaparecida. El incidente ocurrió en una de las zonas con mayor concentración de fábricas de fuegos artificiales del país y se produjo cuatro días antes del último reporte oficial.
Además de las víctimas fatales, al menos 51 personas fueron hospitalizadas, cinco de ellas en estado grave pero con signos vitales estables. Las labores de rescate, que movilizaron a alrededor de mil 500 personas entre equipos de emergencia médica y brigadas de búsqueda, ya concluyeron en la zona afectada. Sin embargo, las autoridades mantienen abiertas las investigaciones para determinar las causas que provocaron esta potente explosión.
El presidente de China, Xi Jinping, ordenó realizar el máximo esfuerzo para el cuidado de los heridos y la localización de desaparecidos. También instruyó iniciar una investigación inmediata para esclarecer responsabilidades y reforzar las medidas de seguridad en las industrias consideradas de alto riesgo como la pirotécnica. En respuesta al accidente, la persona a cargo de la fábrica fue detenida por las autoridades.
Liuyang es un centro neurálgico para la pirotecnia, generando cerca del 60% de los fuegos artificiales que se comercializan en China y el 70% de las exportaciones en este sector. Los accidentes industriales son frecuentes en el país, especialmente en esta industria, debido a la alta concentración de fábricas y la insuficiente aplicación de normas de seguridad vigentes.

