Un número indeterminado de detenidos en el centro de detención migratoria Delaney Hall, ubicado en Nueva Jersey, comenzó una huelga de hambre como medida de protesta frente a las condiciones en las que permanecen bajo custodia. Los internos buscan llamar la atención sobre la falta de atención médica adecuada y las precarias condiciones que enfrentan a diario.

La protesta se suma a un contexto de creciente crítica hacia los centros de detención migratoria en Estados Unidos, donde se han denunciado problemas relacionados con el hacinamiento, el acceso limitado a servicios esenciales y la gestión sanitaria.

El Departamento de Seguridad Nacional mantiene el control sobre estas instalaciones, donde se resguardan a personas en proceso de regularización migratoria o que esperan resoluciones sobre su situación legal. La huelga se produce en un momento en el que la administración federal también ha adoptado nuevas políticas que afectan a migrantes temporales y al proceso para solicitar residencia permanente.

Entre las exigencias de los detenidos destacan mejores condiciones sanitarias, alimentación adecuada, acceso a atención médica especializada y el respeto a sus derechos humanos mientras permanecen bajo custodia. Anteriormente, otros centros similares han sido señalados por brotes de enfermedades y deficiencias en la atención a la salud.

La huelga de hambre podría complicar la situación en la instalación y aumentar la presión sobre las autoridades para que revisen y mejoren el trato hacia los internos. No se reportan, hasta el momento, acciones oficiales de respuesta pública frente a esta protesta.