Israel seguirá desplegando sus tropas en el sur del Líbano mientras considere que sea necesario para garantizar la seguridad de la región fronteriza. Así lo afirmó el primer ministro Benjamín Netanyahu durante un discurso en Cisjordania, donde resaltó la importancia de mantener la llamada “zona de seguridad” en territorio libanés, a pesar del acuerdo alcanzado entre Irán y Estados Unidos.

La “zona de seguridad” hace referencia al área que Israel controla desde principios de marzo en el sur del Líbano, extendiéndose varios kilómetros hacia el interior del país vecino. Las fuerzas israelíes operan en esta franja para evitar posibles ataques y preservar la estabilidad en las comunidades israelíes cercanas.

El acuerdo firmado entre Washington y Teherán incluye compromisos para respetar la integridad territorial del Líbano, pero Netanyahu sostuvo que la principal preocupación sigue siendo impedir que Irán desarrolle armas nucleares, un objetivo que motivó la intervención israelí en el conflicto con la República Islámica.

Por su parte, un oficial del Ejército israelí confirmó que las tropas permanecerán en sus posiciones de la “zona de seguridad” por razones operativas, afirmando que continuarán enfrentando amenazas tanto dentro como fuera de ese perímetro. Además, señaló que las fuerzas están preparadas para actuar contra cualquier riesgo que pueda extenderse más allá de esa área.

Las negociaciones directas entre Israel y Líbano, que excluyen al grupo chií Hizbulá, continúan en Washington con reuniones programadas para la próxima semana. Estas conversaciones buscan establecer medidas que complementen o redefinan la situación en la frontera. El Ejército israelí difundió un mapa que muestra el área bajo su control, a lo largo del sur libanés, que sobrepasa el río Litani y alcanza zonas próximas a la ciudad de Nabatieh.