La Unión Europea impuso a Meta la obligación de modificar varios aspectos del diseño de Facebook e Instagram que favorecen comportamientos adictivos. Entre las medidas que deben implementarse figura la desactivación de funciones como la reproducción automática de videos y el scroll infinito, dos mecanismos considerados claves para mantener a los usuarios enganchados sin control.

Además, las autoridades europeas demandaron la incorporación de pausas que limiten el tiempo de uso en estas redes sociales. La iniciativa forma parte de una estrategia más amplia enfocada en reducir los impactos negativos derivados del uso excesivo de plataformas digitales y preservar la salud mental, especialmente entre los usuarios jóvenes.

Meta, la empresa matriz de ambas redes, deberá adaptar sus servicios para cumplir con estas regulaciones, que responden a crecientes preocupaciones internacionales sobre los efectos nocivos de las herramientas digitales diseñadas para maximizar el consumo. La normativa apunta también a ofrecer a los usuarios un mayor control sobre sus hábitos en redes sociales.

El movimiento de la UE se inscribe en una tendencia global de gobiernos que buscan poner límites al diseño de plataformas digitales con características potencialmente dañinas. Países como el Reino Unido y Grecia ya han adoptado legislaciones para restringir o prohibir el acceso de menores a redes sociales, y organismos internacionales han enfatizado la urgencia de proteger a los niños y adolescentes en línea.