En una ceremonia celebrada en Sonora por el Día Internacional de la Destrucción de Armas de Fuego, se destruyeron más de 900 armas aseguradas en operativos conjuntos contra el crimen organizado. La acción incluyó la inutilización de 368 armas cortas, 551 armas largas, más de tres mil cargadores y más de 410 mil cartuchos de diversos calibres.

El gobernador Alfonso Durazo Montaño destacó que estas medidas forman parte de una estrategia integral de seguridad coordinada entre los tres órdenes de gobierno, que involucra al Ejército Mexicano, la Guardia Nacional, y diversas corporaciones estatales y municipales, así como a instituciones de procuración y administración de justicia.

Durazo subrayó la importancia de retirar de circulación armas ilegales para disminuir la violencia y el riesgo que enfrentan las familias sonorenses. Señaló que cada arma destruida significa una menor probabilidad de homicidios, robos, extorsiones y tragedias familiares. Este evento es reflejo del trabajo conjunto para debilitar a los grupos delictivos y mantener la seguridad en la región.

El gobernador recordó que hace un año ya se había realizado una destrucción de 586 armas confiscadas, entre ellas 331 armas largas y 255 cortas, junto con miles de cargadores y cartuchos, resultados también derivados del esfuerzo conjunto de las autoridades.

En el acto estuvieron presentes altos mandos militares y autoridades judiciales, entre ellos comandantes de la región naval y aeromilitar, además de representantes del Supremo Tribunal de Justicia y la Fiscalía General de la República en Sonora.