La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, rechazó cualquier participación o conocimiento previo sobre la presencia de agentes de la CIA durante un operativo reciente contra el narcotráfico. En un mensaje grabado, aclaró que la acción fue planeada y ejecutada exclusivamente por mandos con facultades legales y experiencia en investigación criminal, y subrayó que nunca autorizó ni gestionó intervención extranjera alguna.

Campos justificó su silencio inicial con la necesidad de proteger la integridad de la investigación y evitar interferencias en el trabajo de las autoridades competentes. Sin embargo, ante la desinformación y polémica generadas, indicó que instruyó a la Fiscalía General del Estado a actuar conforme a la ley contra quienes resulten responsables, bajo la premisa de "caiga quien caiga".

Además de rechazar vínculos con agentes extranjeros, la mandataria destacó el decomiso histórico de 55 mil litros de sustancias y 50 toneladas de precursores químicos, incautación que fue corroborada por la Fiscalía General de la República (FGR). En respuesta a acusaciones lanzadas desde Morena sobre supuestos nexos con el narcotráfico, Campos enfatizó que prefiere enfrentar al crimen abiertamente antes que gobernar bajo sospechas infundadas.

Estas declaraciones surgen en medio de una solicitud de juicio político en su contra promovida por la dirigencia nacional de Morena y la convocatoria a una marcha de protesta en Chihuahua programada para el próximo sábado. Al respecto, la presidenta nacional del partido y la jefa de Gobierno Claudia Sheinbaum descartaron cualquier vinculación con estas acciones, reiterando la autonomía de Morena para decidir sus actividades internas. Sheinbaum también declinó opinar sobre la responsabilidad de Campos en el operativo, señalando que corresponde a la Fiscalía llevar a cabo la investigación correspondiente.