Instagram ha eliminado de forma definitiva el cifrado de extremo a extremo (E2EE) en sus chats, una función que aseguraba que solo los interlocutores podían leer los mensajes. Con esta medida, Meta recupera la capacidad de acceder libremente a todas las conversaciones, incluidas fotos, audios y textos, eliminando así la confidencialidad garantizada hasta ahora.

La empresa justificó esta decisión alegando una baja adopción del cifrado, que permanecía oculto en los ajustes de la aplicación. Sin embargo, detrás de esta explicación se esconden motivos técnicos y regulatorios más amplios. Al eliminar el cifrado, Meta puede analizar automáticamente los chats mediante algoritmos para detectar contenido prohibido, responder a solicitudes judiciales entregando los mensajes sin encriptar y, posiblemente, usar esa información para entrenar sus modelos de inteligencia artificial o para fines publicitarios.

Este cambio llega pocos días antes de la entrada en vigor en Estados Unidos de la ley Take It Down Act, que obliga a las plataformas a identificar y eliminar en menos de 48 horas imágenes íntimas no consentidas o contenido sexual generado por IA. Para cumplir con esta normativa, las empresas de tecnología deben tener acceso total y en tiempo real a los mensajes, algo imposible de lograr con cifrado de extremo a extremo.

Los usuarios que habían activado el cifrado opcional desde su lanzamiento en diciembre de 2023 cuentan con un plazo final para proteger sus datos. Meta recomienda actualizar Instagram a la última versión y descargar el historial de mensajes y archivos multimedia protegidos antes de perderlos definitivamente. Además, sugieren migrar conversaciones sensibles, como contraseñas o documentos médicos, a WhatsApp, donde el cifrado aún permanece activo.