México inició un proceso de modernización de sus fuerzas armadas para hacer frente a las nuevas tensiones geopolíticas que afectan a nivel mundial, producto de crisis como la invasión a Ucrania y conflictos en Medio Oriente. Este plan incluye la incorporación de equipamiento avanzado en tierra, mar y aire, buscando crear capacidades de defensa más robustas y adaptadas a las exigencias actuales.
Uno de los proyectos más destacados es la reactivación de la construcción naval en astilleros nacionales, con la producción de siete patrullas oceánicas clase «Yucatán» y dos buques multipropósito diseñados para transportar helicópteros y drones. Estos buques, que contarán con tecnología híbrida y armamento avanzado, comenzarán a operar a partir de 2029. La Armada mexicana apuesta por una defensa aérea y marítima en capas, basada en patrullajes aeronavales y vehículos no tripulados de larga autonomía que permitan una vigilancia continua del espacio marítimo.
Además, el Ejército anunció dos innovaciones terrestres: un sistema de radar de vigilancia aérea 3D con alcance de 220 kilómetros, montado sobre un vehículo con centro de mando móvil; y un vehículo táctico multipropósito no blindado que reemplazará al veterano Humvee. Este nuevo vehículo, desarrollado en conjunto con la Dirección General de Transportes Militares, tiene capacidad para transportar hasta 12 soldados, facilitando maniobras en diversos terrenos urbanos y geográficos.
En el ámbito aéreo, la Fuerza Aérea Mexicana planea fortalecer su flota con la integración de aviones de transporte pesado, lo que permitirá ampliar su capacidad logística y operativa para acciones nacionales e internacionales, según informó previamente la Secretaría de la Defensa Nacional.
Los siete buques clase «Yucatán» tendrán un desplazamiento de 1,100 toneladas y propulsión híbrida diésel-eléctrica, contará con un puente de mando creado por el Instituto de Investigación y Desarrollo Tecnológico (ININDETEC) y estarán armados con cañones Leonardo Super Rapid de 76 mm y Lion Fish de 30 mm. Cada unidad estará equipada con un helicóptero H160B y drones SPARTAAM, también desarrollados por ININDETEC, así como con lanchas interceptoras rápidas para patrullaje y respuesta rápida.
Este impulso modernizador refleja un cambio en la estrategia mexicana, centrada en la defensa y vigilancia tecnológica avanzada en sus espacios terrestres, marítimos y aéreos, en un contexto global cada vez más complejo y competitivo.

