A un día del inicio del Mundial de Futbol 2026, México enfrenta una intensificación de movilizaciones sociales protagonizadas por diversos grupos que exigen respuestas del gobierno federal frente a demandas históricas. Maestros, madres buscadoras, campesinos, trabajadores de la salud y normalistas se manifestaron en distintos puntos del país, buscando visibilizar sus reclamos en un momento de atención internacional centrada en el torneo.

En la Ciudad de México, miles de integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) marcharon sobre Calzada de Tlalpan para acercarse al Estadio Ciudad de México, sede del partido inaugural. Las autoridades implementaron un operativo con elementos antimotines, vallas metálicas y bloqueos para frenar el avance de los manifestantes. La marcha reunió al menos a siete mil docentes provenientes de diferentes estados, quienes mantienen un paro nacional indefinido exigiendo la derogación de la Ley del ISSSTE de 2007, la eliminación de puntos polémicos de la Reforma Educativa y el restablecimiento de un diálogo directo con la jefa de gobierno.

Las protestas también alcanzaron espacios vinculados con el evento mundialista. Colectivos de madres buscadoras se manifestaron en las inmediaciones del Estadio Cuauhtémoc, en Puebla, durante el partido amistoso entre España y Perú. Con consignas que denunciaban la simultaneidad entre la inversión en infraestructura deportiva y la crisis de desaparición en el país, las familias dejaron claro que seguirán movilizándose en la ruta del Mundial para exigir justicia y memoria sobre sus hijos desaparecidos.

En Veracruz, productores ganaderos bloquearon el centro de Xalapa y derramaron leche frente a Palacio de Gobierno para denunciar su exclusión del programa federal Leche para el Bienestar. Al llegar con ganado y manifestar su desacuerdo, aseguraron que su exclusión ha provocado pérdidas económicas severas y pidieron su reincorporación al padrón oficial para evitar el colapso de sus actividades.

Además, integrantes y familiares de los 43 normalistas desaparecidos en Ayotzinapa protestaron en la caseta de Tlalpan requiriendo avances concretos en las investigaciones del caso que cumple casi 12 años y que permanece sin resolverse plenamente, exigiendo que no se olvide esta tragedia que sigue resonando en la agenda nacional.